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Principales tipos de estructuras de gestión organizacional: empresa

La formación de principios de mercado de la economía en ninguna parte y nunca pasa sin la intervención del Estado en la formación de las instituciones, que determina los principales tipos de estructuras de gestión organizacional . Además del grado de correspondencia entre las instituciones importadas y el entorno institucional existente, un factor importante en el éxito de las instituciones es el diseño de las estructuras organizativas del gobierno del propio Estado.


Sin embargo, el Estado, implementando la política de regulación, desarrollando los principales tipos de estructuras organizativas de gestión, está demasiado profundamente involucrado en formas institucionales ineficaces relacionadas con la posesión de la propiedad, la actividad emprendedora, la demanda agregada, el endeudamiento bajo garantías estatales y viceversa; En la formación de los procesos de creación de espacio económico, en el respeto de la ley de las empresas, empresas, monopolios naturales, en la protección Los derechos del propietario, la formación de un mecanismo de competencia.

Otra dirección de los cambios institucionales es la reacción de los agentes económicos a qué tipo de estructuras organizativas de gestión conducen a un cambio en las condiciones externas de la actividad económica y provocan el ajuste de las instituciones correspondientes y la sustitución de algunas de ellas. Los nuevos tipos de estructuras organizativas de gestión y los cambios institucionales en curso son una reacción de la demanda de los agentes por un producto específico – las instituciones. Los beneficios de estos cambios son las oportunidades de reducir los costos de transacción en caso de establecimiento de instituciones coordinadoras (inviolabilidad de la propiedad privada, dinero estable, precios libres, no restricciones a los movimientos de capitales, etc.) o recibir un alquiler a condición de establecer instituciones distributivas (restricción de la competencia, Barreras al mercado, introducción de derechos de importación, multiplicidad de tipos de cambio, etc.).

El mecanismo de interacción entre instituciones y empresas se realiza a través de todo tipo de estructuras organizativas de gestión y cambios institucionales que representan un complejo proceso de mejora del sistema institucional, actualizando el modelo institucional original, transformando viejas instituciones y surgiendo otras nuevas. En el curso de este proceso, las instituciones ineficientes van desapareciendo gradualmente, las cuales son reemplazadas por otras nuevas. En este proceso, la institución está institucionalizada. Algunos economistas definen la institucionalización como "el proceso de formación y consolidación de un conjunto ordenado de normas formalizadas e informales para la actividad de los agentes del mercado (instituciones) y su continua reproducción por la empresa".

El objetivo de la institucionalización de una empresa en un período económico de transición es dar estabilidad a la naturaleza de las actividades de la empresa mediante la reducción de la incertidumbre y los riesgos, lo que determina el papel de las instituciones en las actividades de la empresa. Las peculiaridades de la formación de la firma permiten distinguir tres etapas: "desinstitucionalización" – "adaptación" – "madurez". Asimismo, deben considerarse las principales tareas relacionadas con el impacto de la empresa en la formación de elementos del entorno institucional: la formación de un marco legislativo y regulatorio, dotándolo de un carácter integral y consistente. Así, adaptándose a las restricciones impuestas por el medio ambiente, una empresa cambia estas restricciones. La consideración de la génesis de la empresa en el período de transición de la aparición de una economía de mercado nos permite concluir que la institucionalización está tanto en la formación de instituciones intra-firmes como en la influencia de la empresa en la formación de instituciones externas. El proceso de institucionalización de la empresa aumenta la eficiencia de la empresa y su competitividad, lo que en última instancia conduce a un desarrollo sostenible de la economía.