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Absentismo político: causas, tipos, problemas, consecuencias, ejemplos

El término absentismo político apareció en la primera mitad del siglo XX. Los científicos estadounidenses comenzaron a utilizarlo, describiendo la renuencia de los ciudadanos a participar en la vida política del país, y principalmente en las elecciones. Los estudios del fenómeno del absentismo político han generado muchas teorías e hipótesis que explican sus causas y consecuencias.


El concepto de

Según la ciencia política, el absentismo político es la auto-eliminación de los votantes de la participación en cualquier votación. Los países democráticos modernos son una clara demostración de este fenómeno. Según estadísticas, en muchos estados donde se celebran elecciones, más de la mitad de los ciudadanos que tienen derecho a votar no participan en el proceso electoral .

El absentismo político tiene muchas formas y matices. Una persona que no asiste a las elecciones no se aísla en absoluto de las relaciones con las autoridades. Independientemente de su posición política, sigue siendo un ciudadano y un contribuyente. La no participación en tales casos se extiende únicamente a las actividades en las que una persona puede manifestarse como persona activa, por ejemplo, determinar su propia actitud hacia el partido o los candidatos al puesto de diputado.

Características del absentismo político

La pasividad electoral sólo puede existir en los estados donde no hay compulsión externa para la actividad política. Está excluido en las sociedades totalitarias, donde, por regla general, la participación en elecciones fraudulentas es obligatoria. En estos países, el partido líder es el único partido que re-alinea el sistema electoral . El absentismo político bajo un sistema democrático ocurre cuando una persona pierde sus deberes y recibe derechos. Al desecharlos, no podrá participar en las elecciones.

El ausentismo político distorsiona los resultados de la votación, porque al final las elecciones demuestran el punto de vista de sólo aquellos que llegaron a las mesas electorales. Para muchos, la pasividad es una forma de protesta. En su mayor parte, los ciudadanos que ignoran las elecciones muestran su falta de confianza en el sistema por su comportamiento. En todas las democracias, la opinión es generalizada de que las elecciones son una herramienta de manipulación. La gente no va por ellos porque están convencidos de que en cualquier caso sus votos serán considerados pasando por alto el procedimiento legal o el resultado será distorsionado de alguna otra manera menos obvia. Por el contrario, en los estados totalitarios, donde hay una apariencia de elecciones, casi todos los votantes visitan las mesas electorales. Este patrón es una paradoja sólo a primera vista.

Absentismo y Extremismo

En algunos casos, las consecuencias del absentismo político pueden convertirse en extremismo político. Aunque los votantes con tal comportamiento no van a votar, esto no significa que no les importa lo que suceda en su país. Una vez que el ausentismo es una forma leve de protesta, significa que esta protesta puede convertirse en algo más. La alienación de los votantes del sistema es un terreno fértil para el crecimiento del descontento.

Debido al silencio de los ciudadanos "pasivos" puede haber un sentimiento de que no hay tantos. Sin embargo, cuando estas personas descontentas llegan al punto extremo de su rechazo al poder, van a una acción activa para cambiar la situación en el estado. Es en este punto que se puede ver claramente cuántos ciudadanos de este tipo en el país. Diferentes tipos de absentismo político unen a personas completamente diferentes. Muchos de ellos no niegan en absoluto la política como un fenómeno, sino que sólo se oponen al sistema existente.

Abuso de la pasividad de los ciudadanos

La escala y el peligro del absentismo político depende de muchos factores: la madurez del sistema estatal, la mentalidad nacional, las costumbres y tradiciones de una sociedad en particular. Algunos teóricos explican este fenómeno como una participación electoral limitada. Sin embargo, esta idea contradice los principios democráticos básicos. Cualquier poder estatal en tal sistema se legitima mediante referendos y elecciones. Estas herramientas permiten a los ciudadanos administrar su propio estado.

La limitada participación electoral es la exclusión de ciertos segmentos de la población de la vida política. Tal principio puede conducir a una meritocracia oa una oligarquía, cuando sólo los "mejores" y los "elegidos" tienen acceso al gobierno. Tales consecuencias del ausentismo político obvian completamente la democracia. Las elecciones como forma de formar la voluntad de la mayoría estadística dejan de funcionar.

Absentismo en Rusia

En la década de 1990, el absentismo político en Rusia se manifestó en toda su gloria. Muchos residentes del país se negaron a participar en la vida pública. Se sintieron decepcionados por los eslóganes políticos fuertes y los mostradores vacíos en las tiendas al otro lado de la calle de la casa.

En la ciencia doméstica, se formaron varios puntos de vista sobre el absentismo. En Rusia, este fenómeno es un comportamiento peculiar, manifestado en la evasión de la participación en las elecciones y otras acciones políticas. Además, se trata de una actitud apática e indiferente. El absentismo también puede ser llamado inacción, pero no siempre es dictado por puntos de vista indiferentes. Si consideramos este comportamiento como una manifestación de la voluntad de los ciudadanos, puede incluso llamarse uno de los signos del desarrollo de la democracia. Este juicio será verdadero si rechazamos los casos en que un Estado usa una actitud similar de ciudadanos que cambian el sistema político sin tener en cuenta a los votantes "pasivos".

Legitimidad de poder

El problema más importante del absentismo político es el hecho de que en el caso de votar por una pequeña parte de la sociedad es imposible hablar de un voto verdaderamente popular. Al mismo tiempo, en todas las democracias desde un punto de vista social, la estructura de los visitantes de las mesas de votación es muy diferente de la estructura de la sociedad en su conjunto. Esto conduce a la discriminación contra grupos enteros de la población ya la violación de sus intereses.

El aumento del número de votantes que participan en las elecciones otorga mayor legitimidad a las autoridades. A menudo, los candidatos a diputados, presidentes, etc, tratan de encontrar apoyo adicional precisamente entre la población pasiva, que aún no ha decidido sobre su elección. Los políticos que logran hacer de estos ciudadanos sus partidarios, por regla general, ganan elecciones.

Factores que influyen en el absentismo

La actividad de los ciudadanos en las elecciones puede fluctuar dependiendo del tipo de elecciones, las características regionales, el nivel de educación, el tipo de asentamiento. Cada país tiene su propia cultura política – un conjunto de normas sociales relacionadas con el proceso electoral.

Además, cada campaña tiene sus propias características individuales. Las estadísticas muestran que en los estados con un sistema electoral proporcional, la actividad electoral es mayor que en aquellos donde se establece un sistema mayoritario-proporcional o simplemente mayoritario.

Comportamiento electoral

La exclusión de la vida política viene a menudo de la frustración de las autoridades. Este patrón es especialmente evidente a nivel regional. El número de votantes pasivos está aumentando cuando las autoridades municipales siguen ignorando los intereses de los ciudadanos en cada ciclo político.

El rechazo de la política viene después de que las autoridades no resuelvan los problemas que preocupan a los residentes de su ciudad en la vida diaria cotidiana. Comparando la economía de mercado y el proceso político, algunos estudiosos han identificado el siguiente patrón. El comportamiento electoral se activa cuando una persona se da cuenta de que de sus acciones él mismo recibirá algún ingreso. Si la economía es sobre el dinero, entonces los votantes quieren ver cambios tangibles en sus vidas para mejor. Si no vienen, entonces hay apatía y falta de voluntad para comunicarse con la política.

Historia del estudio del fenómeno

La interpretación del fenómeno, que es un absentismo, comenzó a finales del siglo XIX-principios del siglo XX. Los primeros estudios fueron realizados en la Escuela de Ciencias Políticas de Chicago por los científicos Charles Edward Merriam y Gossner. En 1924 realizaron un estudio sociológico de los estadounidenses comunes. El experimento se realizó con el fin de determinar los motivos de los votantes que evadieron las elecciones.

Paul Lazarsfeld, Bernard Berelson y otros sociólogos continuaron con el estudio del tema. En 1954, en su libro "El Elector toma una decisión", Angus Campbell analizó los resultados del trabajo de sus predecesores y construyó su propia teoría. El investigador se dio cuenta de que la participación o no participación en las elecciones está determinada por una serie de factores, que en conjunto forman un sistema. A finales del siglo XX aparecieron varias hipótesis que explicaban los problemas del absentismo político y las razones de su aparición.

Teoría del Capital Social

Esta teoría surgió gracias al libro "Fundamentos de la Teoría Social" escrito por James Coleman. En ella, el autor introdujo el concepto de "capital social" en un amplio uso. El término describe la totalidad de las relaciones colectivas en una sociedad que opera según el principio económico del mercado. Por lo tanto, el autor lo llamó "capital".

La teoría de Coleman originalmente no tenía nada que ver con lo que ya se ha conocido como "absentismo político". Ejemplos del uso de las ideas del científico aparecieron en el trabajo conjunto de Neil Carlson, John Bram y Wendy Rahn. Con la ayuda de este término se explicó el patrón de participación ciudadana en las elecciones.

Los científicos compararon las campañas electorales de los políticos con el cumplimiento de las obligaciones con los residentes ordinarios del país. Los ciudadanos tienen esta respuesta en la forma de una visita electoral. Sólo en la interacción de estos dos grupos nace la democracia. Las elecciones son un "ritual de solidaridad" para los valores de las sociedades libres con un sistema político abierto. Cuanto más confianza entre los votantes y los candidatos, más boletas se dejará caer en la urna. Al llegar al lugar, el individuo no sólo participa en el proceso político y social, sino que también expande su propia esfera de interés. Al mismo tiempo, cada ciudadano tiene un círculo creciente de conocidos, con quienes tiene que discutir o buscar un compromiso. Todo esto desarrolla las habilidades necesarias para participar en las elecciones.

La influencia de la sociedad

Con un aumento en la proporción de ciudadanos interesados en el proceso electoral, el capital social también crece. Esta teoría no explica a qué puede conducir el ausentismo político, sino que muestra su naturaleza y génesis. Un ejemplo excelente de esta hipótesis es Italia, que se puede dividir en dos regiones. En el norte del país se desarrollan los vínculos sociales integrados horizontalmente entre personas de la misma clase, prosperidad, modo de vida, etc., y es más fácil para ellos interactuar entre sí y encontrar puntos de contacto comunes. De este patrón, el capital social y una sólida actitud positiva hacia las elecciones están creciendo.

La situación es diferente en el sur de Italia, donde hay muchos terratenientes ricos y ciudadanos pobres. Entre ellos se encuentra todo un abismo. Esta conexión social vertical no fomenta la cooperación entre los residentes. Las personas que se encuentran en los estratos sociales más bajos pierden su fe en la política y están menos interesadas en las campañas electorales. En esta región, el absentismo político es mucho más común. Las razones de las diferencias en el norte y el sur de Italia son la estructura social heterogénea de la sociedad.